Aceite Chia, elaborado por los laboratorios de CFN, presentado en envase de 60 Perlas.
Aplicaciones: Disminución de la presión arterial, descenso de la agregación plaquetaria, efecto vasodilatador y antiinflamatorio, reducción de la probabilidad de muerte súbita post infarto, acción positiva en el descenso del perfíl lipídico.
El aceite de Chía es un aceite de origen vegetal que proviene de las semillas de una planta llamada Chía (Salvia Hispánica). Es un complemento alimenticio, altamente estable que resiste el enranciamiento, tiene un olor y sabor agradable y es la fuente de Omega 3 más sana, más segura y más rica del mundo.
Hoy en día, la Chía se cultiva en varias partes de América, sobre todo en el norte de Argentina, Bolivia, México y Guatemala. En el año 1991 comenzó a estudiarse su composición y los posibles beneficios para la salud por su riqueza nutricional especialmente en ácidos grasos omega 3.
Es muy rico en ácidos grasos poliinsaturados con un 18% de ácido linoleico (C18: 2) –omega 6-, más del 62% de ácido alfa-linolénico (C18: 3) –omega 3- y un 8% de ácido oleíco (C18:1n9c) –omega 9-.
Laboratory of Food and fat Chemicals. Centro Tecnológico AINIA.
Los estudios epidemiológicos demuestran claramente la relación especifica entre la alimentación deficiente en nutrientes esenciales y la aparición de enfermedades degenerativas.
La prevención primaria y secundaria de dichas enfermedades pone en relieve que si se consigue una alimentación equilibrada, estaría a favor de un enfoque más prometedor en la prevención de patologías, así como un medio mucho más eficaz para el tratamiento de las mismas.
La evidencia sugiere que los ácidos grasos omega-3 juegan un rol importante en la función de la membrana celular. Una ingesta óptima de estos ácidos grasos, trae consigo múltiples beneficios que incluyen la reducción del riesgo cardiovascular, prevención de enfermedades del sistema nervioso y disminución de la sintomatología de enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide…
Beneficios de los Omega -3 para el corazón :
• Enfermedades Cardiovasculares
Las enfermedades cardiovasculares representan la primera causa de muerte en muchos países del mundo, por lo que la prevención cardiovascular se presenta como un gran desafio para los especialistas del área. Desde el año 1980 se ha demostrado que una dieta rica en ácidos grasos OMEGA-3, fibra y antioxidantes podría reducir la incidencia de enfermedad cardiovascular.
La evidencia científica apoya el uso de ácidos grasos OMEGA-3 en el tratamiento y reportan una disminución de hasta un 30% de triglicéridos y lipoproteínas de baja densidad (LDL), después de usar ácidos grasos OMEGA-3 como coadyuvantes del tratamiento hipolipemiante. Recientes estudios describen que los ácidos grasos OMEGA-3 tienen la capacidad de estabilizar la actividad eléctrica cardiaca, lo que explica su potente acción antiarrítmica, además de su influencia en la disminución de la probabilidad de muerte súbita post-infarto hasta en un 70%.
Disminución de la presión arterial
Descenso de la agregación plaquetaria
Efecto vasodilatador y antiinflamatorio
Reducción de la probabilidad de muerte súbita post infarto.
Acción positiva en el descenso del perfil lipídico.
• Enfermedades Inflamatorias
Diversas investigaciones demuestran los efectos benéficos de los ácidos grasos OMEGA-3 en las enfermedades inflamatorias crónicas como la psoriasis, asma, artritis reumatoide, entre otras, a través de la inhibición de los procesos pro-inflamatorios.
Las conclusiones de múltiples estudios demuestran que el consumo de ácidos grasos OMEGA-3 desempeña un papel fundamental en la función pulmonar y en la prevención y tratamiento de numerosas enfermedades inflamatorias del pulmón como la bronquitis por ejemplo.
• Rol de los Omge-3 en los procesos inflamatorios :
Inhiben los eventos pro-inflamatorios
Protege al pulmón de procesos inflamatorios
Reduce la sintomatología de enfermedades inflamatorias
Enfermedad de Crohn
Enfermedad Inflamatoria Intestinal
Asma
Artritis Reumatoide
Colitis ulcerosa
Eczema
Psoriasis
• Enfermedades del Sistema Nervioso
La naturaleza de los ácidos grasos que componen las membranas celulares del cerebro tiene gran importancia metabólica. Cuanto mayor sea la proporción de ácidos grasos Poliinsaturados OMEGA-3, mayor es la elasticidad de la misma. En las membranas se encuentran las estructuras de los receptores de neurotransmisores. Si la membrana es rígida, el acoplamiento espacial del receptor de la membrana y el neurotransmisor podría ser difícil o incluso no realizarse.
Está demostrado que la deficiencia de ácido graso alfa-linolénico (ALA) altera el curso del desarrollo neuronal, perturba la composición y propiedades fisicoquímicas de las membranas celulares, neuronas, etc.
Esto explica el por qué los ácidos grasos poliinsaturados OMEGA-3 que componen las membranas neurales, son un factor clave en el desarrollo cerebral, en la comunicación química de las neuronas y probablemente en la supervivencia de estas. Desórdenes psiquiátricos severos, incluyendo el déficit atencional y el desorden de hiperactividad, pueden estar asociados con anormalidades de los ácidos grasos OMEGA-3.
Otros estudios encontraron una disminución de ácidos grasos OMEGA-3 en la membrana eritrocitaria de pacientes deprimidos respecto de controles sanos, con una correlación estadística entre el grado de disminución de estos ácidos en la membrana celular y el grado de depresión. Además, algunos estudios han sugerido el uso de terapias con suplementación dietaria de OMEGA-3 en pacientes con trastorno bipolar y esquizofrenia donde se ha identificado anormalidad en los ácidos grasos de la membrana neural.
ACIDOS GRASOS OMEGA-3 Y FUNCION NEURONAL
Favorecen la comunicación química de las neuronas
Contribuyen a la fluidez de la membrana neural
Previenen enfermedades psiquiátricas severas
Depresión
Déficit atencional
Desorden de Hiperactividad
Trastorno Bipolar y Esquizofrenia
• Embarazo y Lactancia
Los lípidos en la leche materna son los nutrientes de mayor variabilidad. Los cambios alimentarios vinculados con el desarrollo de nuestra sociedad han determinado la reducción en el contenido de ácidos grasos OMEGA-3 en las últimas décadas.
Los ácidos grasos OMEGA-3 desempeñan funciones muy importantes en la gestación, lactancia e infancia, ya que son constituyentes de los fosfolípidos de las membranas celulares. La alta concentración de ácidos grasos OMEGA-3 en la retina (60%) y el cerebro (40%), sugieren que estos juegan un rol importante en la función neural y visual.
Se sabe que la deficiencia de ácidos grasos esenciales puede provocar serias alteraciones del crecimiento, aprendizaje, desarrollo de las funciones posturales, motoras y agudeza visual del recién nacido.
Durante la vida fetal y hasta el primer año de vida, existe un aumento en el proceso de acumulación de ácidos grasos OMEGA-3 en el cerebro y la retina fetal, a expensas de la madre. Estos ácidos grasos son trasferidos de la madre al feto a través de la placenta y a través de la leche materna en el neonato, por lo que existe una relación positiva entre el consumo de ácidos grasos esenciales de la madre, con el estatus neonatal de los mismos.
Efecto saludables de los Omega-3 en la gestación :
Indispensables en el desarrollo visual del feto
Esenciales en el desarrollo neurológico del feto
Previenen la hipertensión de la madre relacionada con el embarazo
• Lactancia
Estimulan el crecimiento y desarrollo neurológico del niño
Mejoran el índice de desarrollo mental de niños prematuros
Refuerzan el sistema inmunológico del recién nacido
Contribuyen al desarrollo psicomotor del niño
Reducen la dermatitis seborreica del recién nacido
VENTAJAS DEL ACEITE DE CHIA FRENTE AL ACEITE DE PESCADO
Aroma y sabor muy agradables frente al del pescado.
Mejor digestión y absorción frente al del pescado
No causa acidez ni irritación. El de pescado sí.
No produce flatulencia. El de pescado sí.
Mayor contenido de ácidos grasos esenciales que el de pescado y menor contenido de grasas saturadas que el de pescado.
Los ácidos grasos del aceite de chía son metabolizados perfectamente por el organismo humano, mientras que el aceite de pescado es metabolizado por el pez para sus necesidades, no la de los humanos.
Se obtiene de forma natural por extracción supercrítica con CO2 (baja temperatura 31,1ºC y 72 atmósferas de presión). El aceite de pescado generalmente se extrae y se refina con alta temperatura, solventes y productos químicos.
El aceite de chía contiene antioxidantes naturales (alfa, beta y gamma tocoferoles, quercitina, kaemferol etc.) para su preservación; en el caso de aceite de pescado hay que añadir antioxidantes para evitar su oxidación y enranciamiento.
El aceite de chía proviene de semillas cultivadas orgánicamente (producto ecológico), mientras que el aceite de pescado está expuesto a la contaminación del mar (dioxinas, mercurio, benzopirenos y otros).
El aceite de chía por ser vegetal, no tiene colesterol, en tanto que los aceites de pescado si contienen colesterol, puesto que son productos animales.
El aceite de chía es un producto apto para vegetarianos por ser 100% vegetal.