El aceite esencial bio de rosa damascena de Bulgaria, puede ser usado tanto por via oral como tópica.
De entre todas las variedades de rosa, la más preciada es sin duda la rosa damascena, su aceite esencial, uno de los más caros del mundo, es muy utilizada en perfumería, mientras los pétalos consumidos en forma de infusión o de mermelada permiten aprovechar las propiedades medicinales de la rosa de Damasco.
Por vía oral, la rosa damascena, también llamada rosa de Alejandría, de Bulgaria, de Turquía o de Damasco. se puede emplear como laxante suave, como fuente de antioxidantes y en consecuencia como alimento antienvejecimiento, como tratamiento contra las migrañas o incluso para ayudar a combatir parásitos internos
En su uso interno, respetando las dosis adecuadas, la rosa de Damasco carece de toxicidad (de nuevo salvo en caso de hipersensibilidad).
En el tratamiento de problemas de la piel la rosa damascena es uno de los ingredientes más extraordinarios, pues combate a la vez problemas de acné por su acción bactericida, regula los desequilibrios de lípidos, posee una marcada acción antiinflamatoria y a la vez es regenerante, pudiéndose aplicar incluso en pequeñas heridas abiertas, con la dilución adecuada..
Las pieles sensibles son las que más se benefician de los tratamientos naturales con rosa damascena, pues esta planta medicinal es capaz de controlar problemas de rojeces o incluso ralentizar la evolución natural de la rosácea y de la cuperosis.
Por vía tópica, el uso de rosa damascena está exento de riesgos, salvo en el caso muy improbable de ser alérgico a esta planta medicinal
INCI:
Rosa damascena* 5%, Alcohol*
Origen: Bulgaria
Parte de la planta: flores
Extracción: destilación
Quimiotipo: citronelol, geraniol
* De la Agricultura Ecológica